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diumenge, 7 de març del 2010

TOROS, CHURRAS Y MERINAS

Aritcle de Pilar Rahola publicat ahir a La Vanguardia:

Parecía que las posiciones estaban claras. Unos defienden su derecho a pagar por disfrutar de su afición, la cual pasa por ver cómo se maltrata y muere un animal. Pagar por ver el sufrimiento animal, ese es el verbo que hace la diferencia, tal como planteó Jorge Wagensberg en el Parlament. Y otros estamos por prohibir que los gustos primitivos de alguien pasen por el sufrimiento de un ser vivo. Hasta aquí, el relato esencial. Y, de hecho, en cualquier país normal, esas serían las ideas motrices del debate. Pero ni Catalunya en un país normal, ni lo es España, especialmente cuando ambos lados del puente aéreo se ponen estupendos, sacan la barretina y la muleta, y se enzarzan en peleas simbólicoesenciales, cuya utilidad sólo sirve para vaciar el estómago.

Dicen unos, esta tradición es española y hay que erradicarla; dicen otros, esta tradición es española y hay que protegerla. Y así, la "fiesta nacional", profusamente nacionalizada por ambos lados, se convierte en un debate esotérico sobre esencias patrias, donde el cúmulo de tonterías supera lo imaginable. Sólo hace falta pasearse por los debates de las nuevas cadenas de televisión para entender hasta qué punto hay algo de "lo español" que se da de bruces con la inteligencia.

O leer el decreto que se ha sacado de la manga doña Esperanza Aguirre para salvar España, a través de la fiesta. De la misma manera, hay algo de "lo catalán" que, además de la inteligencia, se da de bruces con la mínima coherencia. El debate de los correbous, por ejemplo, fue un ejercicio de hipocresía nacional-catalana, como pocos he visto en los últimos tiempos. De la mano de Convergència, y con el visto bueno del resto –a excepción de ICV, nobleza obliga–, nuestro Parlament certificó que la tortura es permisible si se hace con barretina. Toros no, correbous sí, y devoren ustedes la pertinente dosis de cinismo. Entre tanto ruido de nacionales de uno y otro lado, el debate se abigarra con munición pesada y pierde su único sentido: la defensa o la prohibición de una tradición cruel.

Si me permiten, pues, los únicos de verdad en toda esta historia somos los que estamos a lado y lado de la barrera: los que aman la fiesta, generalmente porque se socializaron de pequeños, y la disfrutan, a pesar de su crueldad; y los que la detestamos, porque no podemos entender que en nuestra sociedad se permita el disfrute de un ser humano a través de la tortura a un animal. Taurinos y antitaurinos, quizás con esa simpleza y, a la vez, con esa complejidad. Sin embargo, las palabras que deberíamos cruzarnos, incluso con todo el encono, no se oyen por culpa del ruido nacional-patrio. Déjense de España y Catalunya, tanto monta, porque lo único que monta aquí es tradición frente a crueldad. Es el único dilema y el único debate. Lo demás son sermones de la montaña. Puro arribismo político.

dimarts, 16 de febrer del 2010

"TORTURA CON BARRETINA"

Article de la Pilar Rahola publicat el 13/02/10 a La Vanguardia:

Siento una honda vergüenza, un hastío, una sensación de tomadura de pelo cósmica, como si pensaran que, al otro lado del Parlamento, todos somos tontos. La sesión que vivió el Parlament el pasado jueves, donde ICV fue el único partido que mantuvo la dignidad, fue una más de esas sesiones de doble moral política que muestran, con nitidez, las vergüenzas de sus señorías. Se traía a debate una proposición de CiU para blindar los correbous de las Terres de l'Ebre de cualquier protección posterior, no vaya a ser que la ILP contra las corridas de toros los tocaran de lleno. Y la Cámara aceptó la proposición del alcalde convergente de l´Ampolla, aguerrido defensor de los correbous, y donde dijo digo a las corridas, ahora quiere decir Diego a la fórmula catalana de la misma atrocidad. Es decir, al final van a tener razón los taurinos cuando aseguran que una parte de la población catalana no está contra este sangrante espectáculo de muerte por su crueldad, sino por su carácter eminentemente español. Lo cual va en contra de todos aquellos que hemos luchado denodadamente contra una sociedad que convierte la tortura y muerte de un animal en un espectáculo público, y cuya lucha no deriva de ningún posicionamiento ideológico, sino del respeto a los animales.
Es decir, nos importa poquísimo si el torero habla con acento de Osona, si en Olot tienen una plaza antigua o si la deriva salvaje de los catalanes es equiparable (que lo es) a la de cualquier otro pueblo. Lo que nos importa es luchar por una sociedad más presentable, más respetuosa con la vida y más digna. Sin embargo, en el Parlament no enviaron este mensaje. El mensaje que envió el Parlament, de la mano de cada uno de los que hablaron en él –con excepción del diputado de Iniciativa Daniel Pi, el único serio del debate–, fue que si la tortura se hace con barretina, y de la mano de la cuatribarrada, entonces podemos atar sogas a las astas del pobre animal, podemos tirarlos al mar en una primitiva carrera, podemos ponerles artefactos con fuego, para que enloquezca de miedo, y todo, por supuesto, amparado con un código de "buenas prácticas", que es el paradigma del cinismo político. Es decir, vamos a estresarlo, quemarlo, tirarlo, asustarlo, estirarle los cuernos, a chillarle, pero todo con buena praxis. Es que los catalanes, cuando nos ponemos a torturar animales, no somos como los brutos españoles. Nosotros torturamos con estilo.

Así pues, todos tranquilos. Un día de estos el Parlament votará contra las corridas de toros, y probablemente las prohibirá. Será un éxito de la bondad de una sociedad. Pero, mientras tanto, ha blindado su trocito de maldad patriótica, no vaya a ser que Catalunya quede exenta de barbarie. Artur Mas puede estar contento. En la Casa Gran del Catalanisme, ciertamente, cabe de todo, incluso caben los amantes de la tortura.


dimecres, 9 de desembre del 2009

"PERRO MUNDO EN LA PERRERA"

Article de Pilar Rahola publicat avui a La Vanguardia:

La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en que son tratados sus animales", reza la web de la Associació d'Amics i Voluntaris del Centre d'Acollida d'Animals de Barcelona. Es una bella frase de Mahatma Gandhi, cuya esencia compartimos la mayoría de los que amamos los animales. Y por ello mismo, también la mayoría sufrimos de un notable pesimismo respecto al "progreso moral" de nuestro país en general, y de su insigne capital, en particular. A las pruebas y a la tétrica lista de fiestas cafres, malvadas, y bárbaras, nos remitimos. No deja de ser significativo, por ejemplo, que el próximo debate en el Parlament sobre la prohibición de las corridas de toros en Catalunya haya movilizado a centenares de informadores de todo el mundo. Estamos tan lejos de gozar de "progreso moral" respecto a los animales, que interesamos más al mundo cuando luchamos contra esta crueldad que cuando debatimos el Estatut. Espero que los David Pérez, y el resto de fanáticos taurinos que pululan por el Parlament, lo tengan en cuenta a la hora de dar según qué imagen al mundo.

Es curioso, por cierto, que algunos diputados sólo existan parlamentariamente cuando se movilizan contra una iniciativa que pretende acabar con una práctica de tortura. Es decir, hay diputados que sólo existen para intentar impedir que la sociedad sea sencillamente más bella y más buena. Y perdonen la simpleza de los adjetivos, pero no los hay más apropiados para este tema.

Pero no toda la crueldad contra los animales viste de forma tan obvia. A veces tiene que ver con la indiferencia, o con la falta de sensibilidad, o con incumplir promesas políticas. El caso de la perrera de Barcelona es, en este sentido, emblemático. A pesar de que gobierna la ciudad un bipartito verde-rojo-violeta, apoyado externa pero intensamente, por el campeón de la retórica ecológica, ínclito Jordi Portabella, amigo de los animales según propia cartelera, la situación de la perrera municipal es tan vergonzosa que merecería uno de esos programas de Cuatro donde Samanta Villar las pasa canutas durante 21 días, poniéndose en situación extrema. Nada, 21 días acompañando a centenares de perros hacinados en jaulas prehistóricas, sin otra atención que la escasa que les puede dar los pocos voluntarios que los tratan, con cuidadores que saben de perros lo que Belén Esteban de física cuántica, y donde el cuidado a los animales es una auténtica quimera. Los voluntarios han presentado propuestas razonables, han llamado a todas las puertas, y hasta ahora, el silencio. La perrera sigue con su tercermundismo a cuestas, el invierno se acerca, y el frío, la dejadez y la soledad harán mella en los animales. ¿A quién le importa? En esta ciudad de prodigios, el prodigio más grande es encontrar una administración que sea sensible con los animales.

dijous, 15 d’octubre del 2009

PILAR RAHOLA PARLA DEL TORERO J.T. AL PROGRAMA DE RISTO MEJIDE

Ahir Risto Mejide va convidar a la Pilar Rahola perquè parlès del torero J.T. en el seu programa G-20 de Telecinco, cadena que promou amb retransmisions i sèries i en els informatius, la taromàquia.

dimarts, 13 d’octubre del 2009

ELS AGENTS RURALS RESPONEN A LES PROTECTORES

Continua el debat a Els Matins de TV3 sobre els métodes dels Agents Rurals i Medi Ambient de la Generalitat:





dilluns, 12 d’octubre del 2009

3.000 PERSONES PER UNA SARAGOSSA ANTITAURINA

Éxit total en la manifestació antitaurina de l'estat espanyol que tradicionalment convoca a més gent. Va transcòrrer sense incidents pels principals carrers de la capital aragonesa per acabar a la plaça d'Espanya on es van llegir el manifest següent:
Quienes firmamos este manifiesto abogamos por los derechos de los animales, por su respeto, por la abolición del sufrimiento y la crueldad al que son sometidos. Por esta razón no podemos sino rechazar las corridas de toros, donde la crueldad alcanza sus cotas más altas. Con motivo de las Fiestas del Pilar comienza la época de los ‘grandes festejos taurinos’, donde cada tarde mueren seis toros después de haber pasado por una terrible agonía. Son muchas las voces que exigen la abolición de las corridas de toros, y muchos los informes de veterinarios que explican el tremendo sufrimiento que tiene que aguantar el toro antes de morir. Como cada año se intentará llenar la plaza de toros de Zaragoza regalando entradas a los municipios de la provincia, un derroche de dinero que debería en estos tiempos de crisis utilizarse en otros fines, como sanidad, educación y por supuesto cultura.

Esta imagen de nuestro país que se exporta fuera de nuestras fronteras tampoco nos representa. Una imagen donde el espectáculo es la violencia. Orejas cortadas, caballos embestidos y toros arrastrados por la arena dejando un surco de sangre. Esa no es la imagen de un país que sin embargo avanza en otros aspectos.

Los abajo firmantes rechazamos la corridas de toros y abogamos por una sociedad donde el respeto a los animales sea motivo de fiesta, de orgullo y de identidad. Porque esta fiesta no es nuestra fiesta.


Zaragoza, 11 de octubre de 2009

---- FIRMADO -----

Angel Padilla (poeta), Patricia Esteban Erlés (escritora), Carlos Azagra (dibujante), Chema Lera (ilustrador y dibujante), Pepín Banzo – Comando Cucaracha (músico), Jesús Cifuentes – Celtas Cortos (músico), Reincidentes (grupo de rock), Luisa Miñana (escritora), Antonio Orihuela (poeta), Oscar Sipán (escritor, editor y cineasta), Enrique Falcón (poeta), Pilar Rahola (periodista), David Fernández Rivera (poeta), Violadores del Verso (grupo de hip-hop), Discográfica RAPSOLO, Jorge Riechmann (poeta), Víctor Juan Borroy (escritor), Grupo NADIE (músicos), Marta Navarro (escritora), Alberto García Teresa (escritor y crítico de ficción), Juan Kalvellido (dibujante), Mayte Martinez (atleta olímpica)


Interessant reflexió d'una usuària (Perrona) del foro animalista d'Amnistia Animal:

Como asistente a la Manifestación Anti-taurina del 2009 en Zaragoza

El consumidor es tan responsable como el que más en la producción de un producto. Si no existe demanda carece de toda lógica el manufacturar algo que no va a tener salida en el mercado. Cuando compramos carne, adquirimos una prenda con piel, si llenamos la cesta de la compra con huevos y leche estamos siendo participes de una industria cuya actividad es la esclavitud, tortura y asesinato de millones de animales en todo el mundo.


Consumir estos productos es tan necesario como el asistir a una corrida de toros o ir a una pelea de perros para divertirnos. Este es un argumento muy utilizado entre los que realizan lo primero pero rechazan contundentemente lo segundo, cuando la única diferencia entre ellos y los taurinos es la hipocresía. ¿Que crees que le pasa al cerdo que te comes?, ¿De donde piensas que sacan la leche que te bebes?, ¿Acaso los huevos salen del los árboles?

Ayer tuvo lugar en Zaragoza la ya tradicional manifestación anti-taurina que desde hace 7 años se viene celebrando el 11 de octubre. Se calcula que acudieron unos 1000 manifestantes a esta cita. Cifra, desde luego, nada desdeñable. Es curioso que muchos de los organizadores protesten tan enérgicamente contra la tauromaquia pero luego se vayan de tapas a comer pulpo, jamón serrano, pescadito rebozado... Realmente no se que les pasa por la cabeza a estas personas para protestar contra algo que ellos mismos fomentan, la explotación animal.

El veganismo no se centra en si un animal es tratado mejor o peor, en si se le tortura mas o menos, sino en el derecho que tiene todo animal no humano y humano a la vida, a la libertad. Pero para hacer mas hincapié en la in-coherencia de los que consumen productos de origen animal y se manifiestan contra los toros, hay que remarcar que la vida que lleva un toro es infinitamente mejor que la que les depara a los cerdos, a las gallinas, vacas y demás animales que gente como ellos sigue condenando a una vida de humillación y dolor. En un supuesto caso en el que tuviera que elegir entre la demolición de los mataderos o de una plaza de toros, entre las lecherías y los espectáculos taurinos, serian los toros los que perderían en la elección.

Solo hay que echar un vistazo a webs como http://www.mataderos.info, http://www.granjasdeesclavos.com para ver la vida que llevan los animales que son destinados a comida o vestimenta.

Tengo 33 años, no he sido vegano desde siempre, hubo un momento en que decidi dejar de ser participe de una industria de dolor y muerte. En cuanto empecé a conocer los argumentos del veganismo, la realidad que había tras mi plato de carne, detrás de mi vaso de leche, desde entonces me fue imposible seguir consumiendo estos alimentos. No todo el mundo conoce esta información, es labor de todos difundir y sensibilizar sobre este tema. Pero los que no tienen perdón son los que conociéndolo deciden ignorarlo, mirar a otro lado, aun peor son aquellos que aunque consumen este tipo de productos se creen que luchan por los animales organizando una manifestación anti-taurina. Haciéndoos veganos os aseguro que serias de mas utilidad para las vacas, cerdos, gallinas, etc.

En un debate sobre la tauromaquia con taurinos y/o toreros que responderíais si os dicen, ¿pero comes animales?, ¿llevas cuero?, ¿de donde crees que salen esos productos?. Es decir, yo no puedo torturar y asesinar a un animal, pero tu para comértelo si. ¿Cual es la diferencia?, ¿Por que tu si y yo no?.

¿ Adelantándome a vuestra respuesta, no se si la habrá, me atrevo a decir que no tendrías nada que argumentar sin riesgo de caer en la mas grande de las contradicciones, dejarías a una idea (veganismo), a un movimiento (liberación animal) en ridiculo, sembrarías una concepción de la gente que quiere ayudar a los ANIMALES, cuanto menos, de poca veracidad.

En España hay diversas organizaciones por los derechos de los animales que cuentan entre sus miembros con gente que consume productos de origen animal, a la vez también hay muchos veganos, personas que si se creen lo que dicen, gente cuyo compromiso va mas lejos de acariciar a un perro, de no ir a los toros, individuos cuyas convicciones son serias. Los diversos grupos tienen, cada uno, su forma de enfocar la lucha, no es el tema de este texto hablar de ello pero si pedir que se de una imagen seria sobre el movimiento en defensa de los animales, que no se cabida a explotadores de animales en grupos que buscan la libertad y respeto para nuestros hermanos los animales.

Fuera explotadores de los grupos por los derechos de los animales, si a la coherencia, no a la hipocresía. Si al respeto por los animales. No a los cómplices de la humillación, tortura y asesinato de millones de animales. Por el fin de la esclavitud.

"ODA POR UN PERRO MUERTO"

Article de Pilar Rahola publicat a La Vanguardia el dia 10/10/09:

La histeria colectiva está perfectamente definida en los estudios de sociología y, como aseguraba Arthur Schopenhauer, no tiende a decrecer en el devenir de la humanidad, sino muy al contrario. En esta era de comunicación global, las histerias viajan por las autopistas de la información a la misma velocidad que lo hacen los miedos atávicos, y no hay razonamiento que las frene.. También es de este gran filósofo alemán –cumbre del idealismo pesimista– una triste frase que nos define perfectamente: "El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales". Si Schopenhauer, pues, hubiera deambulado estos días por La Sènia –y perdonen la osada ucronía–, probablemente habría aunado ambos pensamientos, porque resulta claro que La Sènia ha vivido una esperpéntica histeria colectiva, y resulta claro, también, que ha sido un infierno para un pobre animal. Lo que ha ocurrido con el dogo abandonado, que intentaba sobrevivir con cadáveres de pollo tirados en una granja, y que después de una brutal cacería ha sido abatido, merecería una medalla al mérito de la imbecilidad. Y, por supuesto, un plus meritorio a la crueldad. El conseller Baltasar debe de sentirse orgulloso de haber tirado 100.000 euros, con profusión de helicópteros y un dispositivo de decenas de personas, para conseguir matar a un pobre animal indefenso, en mal estado y cuyo único delito –a falta de ningún indicio de agresión, no olvidemos que los dogos son muy pacíficos– era intentar sobrevivir después de sufrir abandono. Un hito en su carrera política. Suerte que dirige Medi Ambient, porque dirige un ministerio y envía al ejército. Ahora todo son silencios, como el sonoro silencio que nos han dado en Els matins de Cuní, cuando hemos pedido explicaciones, y hemos recibido un buen portazo. Cosa que me resulta comprensible, porque ¿cómo puede explicar Francesc Baltasar que tire miles de euros de dinero público, se apunte a una histeria colectiva basada en simples rumores y, en lugar de recoger a un pobre animal abandonado, y ofrecerle una segunda oportunidad, decida simplemente matarlo? ¿Podían disparar un dardo para dormirlo? Sí, podían, como podían haber entregado el animal a las protectoras, que lo habrían curado, lo habrían alimentado y, quizás, lo habrían hecho algo feliz. Pero este país, a veces, se esfuerza por ser triste, feo, salvaje y notoriamente incompetente. Así que, aplausos, Baltasar, has conseguido conquistar Perejil con la Armada Invencible.

Permitan un apunte final para el pobre perro. No me imagino lo que habrá sufrido en sus últimas semanas de vida. Un brutal abandono, el desconcierto, el hambre, la sed, el lento deterioro del cuerpo, una cacería con decenas de personas, el miedo brutal y, finalmente, la muerte gratuita. Así, sin más, castigado por el único delito de haber nacido perro en un mundo de cafres.

divendres, 9 d’octubre del 2009

divendres, 10 de juliol del 2009

REPUGNANTE FESTIVAL DE SANGRE

Article de la Pilar Rahola publicat el 7/07/09 a La Vanguardia:


Que venga, que se fotografíe con sangre de animales que ha matado, que enseñe sus pobres orejas cortadas, que perpetre un espectáculo de testosterona primitiva, que recuerde al mundo la condición salvaje del ser humano, que festeje con la agonía de esos pobres toros, condenados inútilmente, víctimas del gusto por la barbarie. Que venga hasta que la decencia, el respeto a los animales, y el sentido de justicia, triunfe por encima del gusto a la muerte.

Me temo que hoy no voy a coincidir con mi estimado director, que ayer hablaba al respecto. No sólo estoy a favor de prohibir la tortura pública, comercializada y gozada, de animales indefensos, sino que creo que es una obligación de la democracia. A estas alturas del partido, todos sabemos que el verbo prohibir forma parte de la libertad de los pueblos, y, de la misma manera que prohibimos otros actos malvados, también es lógico, necesario y ético prohibir el festival de sangre que acaba con la muerte violenta de un toro. No se trata de hacer una sociedad más prohibitiva, se trata de hacer una sociedad más sana, más humana y, sencillamente, más justa.

No tengo, pues, ninguna duda en que la carnicería del toreo tiene que ser prohibida, y por ello formo parte de la campaña del PROU, que ya ha conseguido cerca de 200.000 firmas. Ninguna sociedad decente puede asumir, como normal, que existan espectáculos de tortura y muerte de seres vivos, aunque sea una costumbre antigua y forme parte del ADN colectivo más embrutecido. Aceptar esa normalidad es aceptar la maldad como forma de tradición, lo cual es inadmisible. Más allá de este debate legal, la contingencia nos lleva al actual paradigma de esta carnicería, cuyo paso por Barcelona tuvo aires de conquista chulesca.

José Tomás vino, perpetró su festival de sangre, y enloqueció a un público que sabe, perfectamente, que es la absoluta minoría de este país. Al respecto, alguna consideración. Por ejemplo, sobre la provocación. No me impresiona que Tomás rete a la sociedad catalana, y venga a Catalunya para plantar la bandera de una fiesta cruel y obsoleta. Al contrario, me parece lógico que se preocupe por la ofensiva catalana contra esta práctica, no en vano ponemos en peligro su millonaria inversión.

Que venga, que se fotografíe con sangre de animales que ha matado, que enseñe sus pobres orejas cortadas, que perpetre un espectáculo de testosterona primitiva, que recuerde al mundo la condición salvaje del ser humano, que festeje con la agonía de esos pobres toros, condenados inútilmente, víctimas del gusto por la barbarie. Que venga siempre, cada día, cada semana, en todo momento, que se agoten sus entradas, que haga caja, que venga hasta que la decencia, el respeto a los animales, y el sentido de justicia, triunfe por encima del gusto a la muerte.

Tanto Tomás como sus seguidores saben que es cuestión de tiempo, saben que están en el lugar equivocado del mundo, allí donde no habita la caridad. Saben que los pueblos avanzan, y que por el camino de la civilización, abandonan prácticas miserables, que los habían embrutecido como sociedad.

Tanto Tomás como los suyos saben que un día no existirá esta tortura gratuita y brutal. Y por eso están a la defensiva. Lo cual es una buena noticia. Significa que estamos cerca.

dilluns, 20 d’abril del 2009

CARA A CARA SOBRE LA PROHIBICIÓ DELS TOROS

A partir de la pregunta "Les corrides de toros haurien d'estar prohibides a Catalunya?", diverses seccions de "Els Matins" de TV3, tracten el tema de la propera abolició dels toros a Catalunya amb el resultat de 80% a favor de la prohibició i 20% en contra de la prohibició:

minut 0: secció amb Pilar Rahola, amb la intervenció de la Maika Navarro (successos) que es declara aficionada i comenta que fins i tot ha anat a veure al torero J.T. els dos cops que ha vingut a la Monumental.

minut 9:13" : cara a cara entre Jordi Portabella, impulsor de la declaració de ciutat antitaurina a Barcelona i Paco March, crític taurí de la Vanguardia.

minut 28:40" : minientrevista posterior a una actuació de la cantautora Rosana, en la que s'autocalifica de cantant compromesa com a necessitat vital i declara que "estoy dispuesta a arrimar el hombro donde haga falta".
Instants després quan se li pregunta si està a favor de la prohibició, declara: "yo estoy con la ignorancia de no entender de toros", mostrant que realment les paraules com compromís queden buides de significat si sobrevola la possibilitat de perdre compradors de discos.

dijous, 13 de novembre del 2008

LA VICTIMA ES EL OSO

Article de Pilar Rahola publicat a la Vanguardia el 29/10/2008

El ser humano se ha convertido en una especie de virus brutalmente agresivo y violento, que destruye todo a su paso, entorno, vida, ecosistema... Nuestra capacidad de destrucción de la biodiversidad va pareja a nuestra falta absoluta de conciencia de lo que ello significa, y así vamos caminando por el planeta, dilapidando el patrimonio biológico que no nos pertenece.

Según parece Hvala significa "gracias" en esloveno. Aunque dudo mucho que la osa que estos días es perseguida, con profusión de medios, por el Pirineo catalán, tenga demasiados motivos para dar las gracias a los seres humanos. En realidad, ¿puede darlas algún animal?

Lo que está ocurriendo estos días en el Pirineo catalán con la osa Hvala es un triste ejemplo de esta jauría humana en la que nos hemos convertido, y donde cualquier otra vida que no sea la de nuestra especie, es despreciada hasta la muerte. Resulta más que evidente que, en este caso, las víctimas de la violencia permanente han sido los osos, cuya persecución por parte de los cazadores,desde que fueron reimplantados, no ha cejado ni un momento. A pesar del vocerío con que claman algunos responsables políticos de Val d'Aran, como el propio síndic Francesc Boya – el populismo siempre ha dado réditos a la política –, lo cierto es que el balance, según el detallado informe de Depana, es una auténtica vergüenza para el Pirineo catalán. ¿Hacemos el repaso? En 1997 la osa Melba fue abatida por un cazador, mientras estaba con sus tres cachorros. Uno de ellos también murió.

En el 2004, Papillón, el último representante de los osos autóctonos, fue también
tiroteado y murió. Ese mismo año, la osa Canelle fue abatida cuando defendía a uno de sus osos del ataque de los perros de los cazadores. En el 2007, Franska murió atropellada, y en la autopsia se descubrió que estaba llena de perdigones. Y no hace más de un mes, el oso Balou fue tiroteado en otra batida, y desde entonces sobrevive herido. Finalmente, nadie sabe qué pasó exactamente con el encuentro entre la osa Hvala –probablemente embarazada – y el cazador de Les, pero se sabe que se produjo después de una cacería de jabalíes, y que la información dada a la prensa es, en el mejor de los casos, muy sesgada. Como dijo Depana en su comunicado, "la reciente agresión responde a una reacción propia de miedo del oso, y en ningún momento a un ataque gratuito, porque, si fuera el caso, el oso no habría provocado heridas leves al cazador".

Ciertamente, como muestran todos los informes de seguimiento, los osos del Pirineo no han representado ningún problema para el ser humano, y su contacto, incluso visual, ha sido prácticamente nulo.

Muy al contrario, el oso percibe la presencia humana mucho antes que nosotros, y siempre huye del contacto. En Cantabria, donde hay alrededor de 130 osos, no existe ningún problema. Está claro, pues, que todo el jaleo mediático que han montado desde el Pirineo, convirtiendo al pobre ósbru en una especie de peligro para la humanidad, responde exclusivamente a los intereses de los lobbies de cazadores, auténticos enemigos de su presencia en la zona. Desde que el oso volvió a los Pirineos, después de haber sido cazado sistemáticamente durante siglos, fue el objetivo de estos grupos de presión cuya actividad cinegética intenta patrimonializar toda la zona. No se trata de que el oso sea un problema, que no lo es. Se trata de que perciben los Pirineos como un coto cerrado de caza. A partir de ahí, la excitación se dispara. Hablan de la pérdida de actividad ganadera, como si el oso tuviera algo que ver en el hecho de que muchos ganaderos han dejado de ordeñar vacas, para ordeñar al turismo, mucho más suculento en estos tiempos. Aseguran que no es compatible su presencia con la del ser humano, y venden una película que sólo se puede comprar en el mercado de la demagogia.

Nada de ello es cierto. Porque, como se ha demostrado en todos los países donde el oso convive con el hombre, desde Cantabria hasta Eslovenia, desde Francia hasta Italia, desde Bulgaria hasta Alemania, etcétera, este no ocasiona ningún tipo de problema. Al contrario, enriquece la biodiversidad de las zonas donde convive y, por ende, enriquece su patrimonio natural.

Sin embargo, en la Catalunya pirenaica algunos parecen haber enloquecido. Gritando todos a una, cual Manelic de la tierra alta, "que viene el oso", han conseguido que se inicie una persecución contra la pobre Hvala, que, además de no ser legal – como demuestran las denuncias en los tribunales, por parte de Depana y Avalón–, es paradigmática - el alma salvaje que aún llevamos dentro. ¿O alguien duda de que el ser salvaje es el ser humano? Lo peor no es la histeria desatada, lo peor es que la Generalitat haga suya esa histeria. Y además, aprovechando el Pisuerga, los voceros del miedo aseguran que es el momento de sacar al oso del Pirineo. ¿Por qué no piden que también desaparezcan los excursionistas, especie que tiende a ponerse altamente nerviosa cuando topa con una jauría de cazadores? Porque hay algo que no podemos olvidar y es que el Pirineo es patrimonio de todos, y no sólo de los que se divierten matando animales. También lo es de los que amamos la vida.

dimarts, 17 de juny del 2008

"SALTO AL RUEDO"

8tv ha sigut l'única televisió que ha mostrat els fets de la Monumental del diumenge passat, TV3 també tenia les imatges i no ha considerat oportú emetre-les ni als "Matins de TV3" ni als Telenotícies.




QP! No entenem la posició de la televisió pública que no considera noticiable els fets del diumenge. Podeu veure el tractament que van fer de la corrida de José Tomás (del mateix diumenge) en una conversa molt sucosa entre la Pilar Rahola i en Josep Cuní als "Matins" sobre la portada de El País, en el que apareix una foto del torero sagnant i amb el titular "Una tarde para morir".

dimecres, 4 de juny del 2008

TOROS, DOLOR Y RABIA

Article publicat a La Vanguardia 04/06/08:

A miles de kilómetros de distancia, la foto resulta aún más extraña, como si ese tipo de crueldad gratuita fuera algo ajeno, irreconocible. Este país, la vieja Sepharad, que ya ha cabalgado tanto por los caminos de la modernidad, parecía que se había liberado de algunas de sus bajezas. Sin embargo, viendo la campaña que Animanaturalis ha creado para concienciar sobre la maldad del toreo, con una cantante -Alaska- cuya espalda desnuda es banderilleada sin piedad, viéndolo, la realidad se presenta sin paliativos, con toda su crueldad.

Estoy en Estados Unidos y hace poco he podido escuchar, en vivo, a John McCain. Cuando salga este artículo, tendré el excepcional honor de escuchar a Hillary Clinton y a Barack Obama juntos y en directo, en la convención sobre Israel, en la que estoy participando. Mientras reflexiono sobre las palabras del candidato republicano, pausado en las formas, rotundo en los fondos, retorno a esa Alaska ficticiamente torturada. "Pondría banderillas a escala, a los que dicen que el toro no sufre", dice Alaska, y la entiendo hasta la rabia.

No sólo el toreo resulta una disciplina vinculada a la tortura y a la muerte pública, sino que encima se reviste de un cuerpo argumentativo delirante. En los debates sobre corridas de toros que he protagonizado en mi vida - incluyendo los parlamentarios, donde intenté, sin éxito evidente, prohibir el pase de corridas durante la franja infantil televisiva-, siempre me he topado con este discurso estratosférico: "El toro no sufre, porque tiene un sistema nervioso que le permite controlar el dolor"; "disfruta porque esta preparado parar luchar"; "si no fuera por las corridas, no existiría su raza", y algunas otras lindezas tan marcianas, que merecerían encabezar el ranking de la imbecilidad humana.

Ni me preocupo por rebatir la evidencia del terrible dolor que sufre cualquier animal, cuya sensibilidad nerviosa es compleja y está plenamente desarrollada. Un toro llega a sentir, incluso, el cosquilleo de una mosca en su cola, ¡qué sentirá cuando le clavan banderillas en el lomo, le hunden una lanza hasta el pulmón, para desangrarlo lentamente y sacarle fuerzas, le gritan energúmenos que disfrutan con su dolor, y lo abandonan a su suerte de víctima para el sacrificio! Sentirá lo que cualquier ser vivo, la crueldad extrema de la tortura y el zarpazo de la agonía final. Quizás, también para un toro, como para cualquier ser torturado, la muerte es finalmente el descanso. En la arena, su dolor solitario. En la grada, la feliz alegría de la jauría humana.

Me pregunto por qué motivo los amantes del toreo no asumen su gusto por la crueldad. Esos intentos penosos de puertas de atrás, de inventarse justificaciones esotéricas, no les otorgan más razón, los dejan más en evidencia. Como si fueran el rey desnudo, intentando ponerse un inexistente vestido, para tapar sus vergüenzas. Pero las vergüenzas están al aire. ¡Asúmanlo! Les gusta el dolor, la crueldad gratuita, la muerte y no sienten ninguna caridad por la víctima. Asuman que les gusta dejar aflorar el cerebro reptiliano y que, por un rato, se olvidan de su condición civilizada. Asuman, los amantes del toreo, que quizás hubieran jaleado el circo romano, que también gustaba de la sangre en el ruedo, porque no hay tanta diferencia cuando se trata de disfrutar matando. Asuman que su disfrute sólo aporta dolor, y nada aporta a los valores de una sociedad. El toreo es malvado, y llamarle arte es un tortuoso sarcasmo.

Por supuesto, que nadie se confunda. No combato ese macabro gusto por mi condición de catalana. Catalunya forma parte de las tierras que gustan de la tortura animal, y ahí están los toros embolados o ensogados que se practican en las Terres de l´Ebre, y que compiten en crueldad con el propio toreo. ¡Vergüenza genuinamente catalana! Es absolutamente irrelevante si en Figueres tuvimos plaza de toros antes que en ningún lugar, o si hay catalanes pata negra que aman las corridas, porque lo sustancial no es la identidad del espectador, lo sustancial es su esencia: en todos los idiomas se puede gozar con la tortura.

No puedo evitar mostrar mi honda tristeza por la desprotección de los niños ante las corridas de toros. Conozco bien el tema, porque lo combatí cuando estaba en el Congreso, y en este sentido hemos caminado sensiblemente hacia atrás. Antes de que José Luis Corcuera - profuso amante de los toros, a la par que amigo del fútbol en compañía vitícola- cambiara la ley, los niños menores de 7 años tenían prohibida la entrada. Sorprendentemente, la España "de antes" se preocupaba por preservar a los niños de un espectáculo que carecía de cualquier atisbo de caridad.

Pero con nocturnidad y alevosía, dentro de un paquete general de cambios de la ley, Corcuera levantó la prohibición, y ahora los niños pueden aprender, desde bien pequeños, lo bonito que es torturar a un animal, oír sus gritos de dolor, ver cómo se desangra, cómo le flaquean las piernas, cómo mira sin entender, y finalmente cómo muere. Ese es el arte del toreo, el arte de no tener piedad, de gozar con la sangre, de volver al reptil que llevamos dentro. No hay grandeza en el toreo. Sólo hay dolor y muerte.


Pilar Rahola